martes, 4 de noviembre de 2008

Y después qué...

Si las encuestas no fallan Barack Obama ganará las elecciones presidenciales de los Estados Unidos de Norteamérica. Pero ¿qué viene después? De acuerdo con datos de Televisa 6 de cada diez votantes han salido a las urnas motivados por la situación económica del mundo. Así, Obama despunta como el candidato, y por eso futuro presidente, capaz de resolver la crisis.
Lo que viene después, ya presidente Obama es no decepcionar, o decepcionar lo menos posible a los ciudadanos estadounidenses (¿y por qué no?, mundiales). La hegemonía de los Estados Unidos está afectada por la administración de George W. Bush y ahora necesita una recomposición.
El mundo tiene puestos los ojos en Norteamérica porque estas elecciones afectan directa o indirectamente a cada país del globo terráqueo. Tal sólo, las expectativas de que Obama gane las elecciones han repercutido en las Bolsas de Valores alrededor del planeta quienes han reportado ganancias.
John McCain representa las tradiciones de Estados Unidos y esas tradiciones han metido al país más poderoso del mundo en aprietos. Obama representa un respiro para diversas generaciones, pero sobre todo, para los ciudadanos cansados de la guerra, preocupados por la crisis y los migrantes que buscan el sueño americano.
En cuatro años no podemos esperar muchos cambios, pero sí los cimientos sólidos de mejoras a Estados Unidos. Sin embargo, lo que más deseamos son pocas decepciones y más satisfacciones generales y así, comience un soplo a la democracia estadounidense y a la estabilidad social, política y económica del mundo.

lunes, 3 de noviembre de 2008

estonosepara

Dices que vengo, que voy,
que siento, que escucho, que pertenezco,
que sirvo para mucho, que me estremezco,
que mi mirada es limpia, suave brisa,
que sientes el deseo de tenerme cerca,
que te distancias por miedo a perderme...

sábado, 1 de noviembre de 2008

La fiesta más feliz de mi tierra

DÍA DE MUERTOS: Llegan los difuntos por el camino del cempasúchil, viajan las almas a la abundancia. Llegan nuestros recuerdos con el incienso y el comal; el tequila y los tamales se sirven. Llegan las lágrimas y la música de banda; y en el vaivén esta es la fiesta más feliz de mi tierra porque estamos TODOS.


Casa Primera De niña dormí en los brazos de mi abuela
como la luna en el corazón del cielo.
La cama: algodón que salió de la fruta del pochote.
Hice de los árboles aceite, y a mis amigos les vendí
como guachinango la flor del flamboyán
sobre un petate.
Encima de nuestros párpados dormía la cruz del sur.
Tortillas de comiscal, hilos teñidos para las hamacas,
la comida se hacía con la felicidad de la llovizna
sobre la tierra,
batíamos el chocolate,
y en una jícara enorme nos servían la madrugada.
--Natalia Toledo--