Cuando visité el sur de mi país la música fue (como siempre) indispensable. Pero ese viaje necesitó de música “especial” porque fue un viaje ESPECIAL. Lo difícil fue llenar, o al menos intentar, un ipod de 120 gigas; claro, una peli y discos, muchos discos.
Pocas semanas antes había salido el nuevo álbum de Bebe titulado Y. (léase “y punto”), un disco de viaje, de interior. También semanas antes había descubierto a Love of Lesbian, un grupo de indie, con 1999, un disco de años importantes, de personas importantes, de continuidad.
Y sin lugar a dudas, Y. y 1999 marcaron cada paso, cada día, cada noche de ese viaje. No siguieron ningún orden, se intercalaban según. Pero voy a clasificarlos así:
1999 es el álbum de esa persona, de ese año 2007 que me marcó, de esa felicidad, de los años siguientes de dolor, de tristeza y aún con todo, de amor; de La Relación, que ilusa o no, llenó mi vida; de su carita y su voz de niña, de su cuerpo que tanto me excitaba.
Y. es el álbum de mis instintos, de sacar las garritas y tirar para adelante; de llorar, pero de descararme también, de emborracharme, de reírme de mí, de dejar las penas y las culpas, de liberarme; de gustarme, de seducirme.
Al llegar a casa lo importante era (y es) no tirar la toalla; no puedo pelear contra lo que siento, pero hay una vida bonita que tengo y voy a vivirla; no tengo claro qué deseo, pero es fácil si en serio quiero saberlo; no quiero cometer los mismos errores, puedo cometer otros sin dañarme ni dañar.
Y lo más importante, en el viaje Will (un compañero de trabajo de origen zapoteco, con el que coincidí) me explicó por qué en su lengua no existe la palabra “amor” o “te quiero”: “porque el amor se demuestra, no hay cómo nombrarlos; no utilizamos el ‘querer’ porque las personas no somos objetos, quieres una casa, un carro…”
Es una concepción extraña a mi forma de pensar, pero razonable y sobre todo hermosa si piensas que la única forma de decir "te amo" es demostrarlo. Descubrí conceptos muy útiles para mi día a día, para mi batalla diaria en un mundo complicado, pero sobre todo descubrí que nadie puede amarme si no me amo yo, cosa básica. Y si no hay más fondo, no queda más que subir y subir...