Desperté. Hoy también y de la misma forma que ayer te sentí. Hice lo mismo que aquel día de septiembre: tomar una hoja negra y la tinta blanca, pintarte letras, hacerte palabras, deshacerlas en oraciones; poner la tarjeta en el baño; abrir la puerta mirando el medio día; verte de re-ojo ir al sanitario; venir a abrazarme por la espalda, girarme lento y un beso hasta la cama... hoy lo hice también
... ¿Dónde está el beso?
... ¿Dónde está el beso?