martes, 17 de febrero de 2009

Un viaje próximo

Viajó por 8 horas, y por primera vez, en un aeroplano. Cruzó el contienente y llegó poco menos que al otro lado del mundo, hacía el sur. Las calles de Chile son más reducidas, al menos eso pensó, cuando doblaba las esquinas y el viento le sacudía la cara y la ropa; las piernas le temblaban y al cerrar los ojos se hallaba, de nuevo, dos esquinas atrás. "Es que el tiempo aquí no existe", pensó.

lunes, 16 de febrero de 2009

FIN

Hay un dolor que después de cierto tiempo se convierte en nostalgía. Sí, "nostalgía" como aquello que no se sabe explicar con precisión, que se guarda en lo hondo. Esta nostalgía nos hace renovar la piel, mudarnos de rincones conocidos, de casas y objetos; quedamos vacíos y dispuestos a llenarnos de nuevo.
Tengo un corazón dispuesto.

domingo, 8 de febrero de 2009

Cuando dije: "Soy lesbiana"

Mi familia es matriarcal, sí, tengo un padre y un abuelo materno que viven en casa, pero mi vida siempre ha estado rodeada de mujeres. Quienes toman las decisiones "rápidas", porque ellos están trabajando, han sido mi abuela, tías, madre, primas y hasta hermanas. No creo, no sé bien, si eso sea parte de mi explicación a asumirme como soy: lesbiana (para catalogarlo de algún modo, para etiquetarme e identificarme). La verdad yo creo que es una variable, una hipótesis (por tenerla).
Nunca, hasta los 16 años, me pregunte ¿quién me gustaba, si los hombres o las mujeres, o ambos? Pero, quizá debía pasar así, mamá soñó un día que yo me iba a vivir con, entonces, una de mis amigas de la preparatoria; la razón: porque le amaba. En la tarde ya me estaba preguntando si era lesbiana: "Quiero que me digas la verdad, antes que nada eres mi hija y sabes cuánto te desee, no, no lo sabes, pero te desee desde muy pequeña, durante cinco años esperando la oportunidad de cuidarte, ¿eres lesbiana?
La respuesta fue que no, pero en cuanto lo supiera ella lo sabría. Y así fue. Después de asimilarlo yo, se lo dije un primero de octubre (o por ahí) de hace un par de años. Desde entonces, cuando siento que estoy más lejos de ella, cuando siento que en realidad no me ama, pienso en su preocupación. Al final, no le importó que sea lesbiana, lo que le importó y le importa es cuánto daño me puedan hacer las personas por mi condición.
A veces, en pláticas familiares defiende el punto de decidir a quién amas. Porque con todo y que seamos una familia extrañamente unida, hay personas que se resisten a la diversidad, a la libertad de elegir. Entonces, ahí, me siento orgullosa y feliz porque están ahí, porque mi padre lo sabe (yo lo sé) aún sin decirlo. Es mi padre y tiene el mismo olfato que mamá.

sábado, 24 de enero de 2009

Pasos para ser Mala Copa (By: Gabriela y Erika)

1- Aparentar no tener problemas e ir a beber una cerveza con los amigos.
2- Después de unas 3 cervezas comienzas a hablar de tus problemas (o antes si eres inexperta).
3- Aquí comienzan las canciones dolidas tipo El Recodo, Intocable y K-paz.
4- A continuación pides otras cervezas dependiendo de tu tolerancia, comienzas a ponerte un poco necia y como tus amigos están igual qué tú pues despotrican en contra de él o la que te hizo algo o que no te hizo. Entonces, comienzas a tomar más rápido las cervezas y empiezas a no sentir las mejillas.
5- Sigue la etapa de valemadrismo, cosas como mándalo a la fregada, etc. Diciendo ese wey está bien feo, tú mereces algo mejor y todos le mientan la madre a ese wey.
6- Viene la etapa donde dices pero es que lo quiero mucho y no se ha portado mal conmigo (digo puede ser que sea con un poco de lagrimas). Los amigos te animan entonces: “no llores”.
7- Llamas a tus amigos que no están ahí diciéndoles que los quieres mucho y no te importa si se acaba el crédito; si no tienes les llamas de otro fon de tus cuates, al fin el crédito no importa; el dinero va y viene pero una noche de mala copa nunca se olvida. Las palabras aquí son: “los amo, y por qué no están aquí, ya los quiero ver, los extraño, etc.”.
8- La música te pone más y más melancólica, tanto que recuerdas los buenos momentos y sobre todo que tienes celular, no te importa la hora, sólo sabes que tienes celular y que puedes todavía ver las letras del directorio.
9- Vas al baño o sales fuera y marcas ese último número. Si contesta comienzas con un “cómo estás “, después de seguro te dice, si te conoce bien, “¿Estás tomando verdad?” y tú dices que “no, para nada, sólo me acordé de ti y te llame”. Escuchas una canción de fondo tipo corta venas y es entonces cuando o le dices: “¿escuchas la canción?” y le empiezas a decir que lo quieres mucho, le recuerdas esos momentos especiales y él se encuentra súper dormido, tanto que no carbura, pero te dice a todo que “sí”. (Esto es bueno porque a lo mejor sólo recordara que le hablaste pero no lo que te dijo y así la cruda moral no será tan grande).
10- Llegas nuevamente con tus amigos y les dices “ya le hable a esa persona”, y todos “¿Qué te dijo?”. Así la vida misma. Y si no te contesta, todos dicen: “pues mándalo a la fregada”. Pero mientras ya hiciste unos 3 intentos de hablarle, obvio marcas y marcas como un desesperado, ves si el móvil tiene señal; casi les quitas a tus amigos el cel y quieres marcar para ver si del otro te contesta. Si no contesta, llegas con los amigos y les dices, entonces “a la fregada y SALUD”.
11- Ahora cantan con más sentimiento y pides y pides más chelas; cuando llega la cuenta empiezas a sacar hasta la morralla y te prestan cinco pesos y dejas de propina sólo tres.