martes, 2 de marzo de 2010

Mi primero de marzo

Ha pasado bastante tiempo, o al menos así lo siento yo, desde que escribí la última cosa-crónica de mi vida. Todo lo que saltaba de mí, incluso ahora, son versos mal dichos o mal expresados. Pero hoy estoy aquí para contar mi primero de marzo de este año 2010.
Reuslta que la gente se sigue muriendo sin avisar, que no hay oportunidad para los sensibles y sinceros, pero si para los buitres que esperan un momento de reflectores. Murió Carlos Montemayor y entre lágrimas de sus cercanos, claro, como cuando muere todo personaje importante, hubo algunos que aprovecharon la ocasión para brillar (como dice mi madre) en sociedad.
A Montemayor lo vi en 2008 cuando se realizó el III Festival de poesía en Lenguas Indígenas. Me pareció más bien un ser de esos que gozan el reconocimiento. Amable a su estilo. Propio. Y quizá, por la gente que hay en su alrededor, no me generó más.
El asunto es que la muerte anunciaba que me iba a cambiar de casa. [Ojo: no menosprecio su muerte, me parece muy inesperada (como todas), pero más porque la gente de letras, música y artes siempre tiene mucho qué hacer y decir]. Regresando al punto. Sí, me fui a vivir fuera de casa de mi abuelo y padres. Tomé mis pocas cosas y, por circunstancias, me vine al sur de la Ciudad de México a vivir con una compañera de trabajo.
Ayer cenamos pasta y bebimos vino. Hoy calentamos agua en la estufa-parrilla. Nos augura un buen futuro nuestro modo rustíco de vida. La situación es circunstancial. Y como yo no pienso mucho las cosas, pues aquí estoy durmiendo en el piso e intentando sobrevivir.

viernes, 5 de febrero de 2010

Un dedo por encima del corazón

Comiste de mí todo. Me dejaste hueca. Me rellenaste de paja y me vendiste barato. Seguí tus pasos. ¿Hasta dónde te alcanzo? ¿Me miras con odio? ¿Me miras?
Volé muy lejos. Salté muy alto. Llegué hasta España. Me volví sin tus besos. ¿Cómo sacaste de mi toda la hiel que chupaste? ¿Por eso me odias? ¿Me odias siquiera?
Ciclo cerrado. Amor a pasos. Calla. No me hables. No me mires. No juegues conmigo. Sécame. Vísteme. Guárdame muy dentro. Hondo. Que te duela. Que te duela.
Ves. No me dueles.
4FEB2010

jueves, 21 de enero de 2010

Sueño blanco

Mi corazón pasó de todo. Yo lo viví detrás de un cristal, donde ese todo me dolía pero no podía dañarme más. Estaba sin nada, sin sentido común, sin malas manías, sin buenas acciones, sin el deseo de cambiar el mundo. Yo alejé lo que más amaba, todo en lo que creí de ti y de mí. Tú te convenciste de cada mentira que soltaba con la rabia. Me dejaste hueca. Cuando volví ya no había nada, sólo la televisión encendida y tu cara lejos de la mía… sssshhhh sssshhh la pantalla se motea, se pone gris. No queda nada. Es un sueño. No te conozco. Tú no me conoces a mí… sshhh sshhh sshhh hay silencio. Despierto. Mi corazón sigue aquí.

miércoles, 6 de enero de 2010

Exteriorizar

Estoy a pocos días de regresar a México, durante un mes mi vida se cuaerteó, se pegó, se acomodó de nuevo. He pasado las mejores y las peores sensaciones de mi vida: la compañía, la amistad, el amor, la soledad, la ansiedad, la tristeza, la nostalgia, la decepción.
No quiero regresar, pero me da miedo quedarme en estas circunstancias. Necesito vivir algo nuevo y no sé cómo trazarlo. Algo pasa, algo. Me he estrellado contra la pared y estoy mareada, me quiero bajar. Quiero que me abrace.
España es muy seria, muy directa, muy distinta. México es precioso, es mi tierra, es mi familia y amigos. España es un estilo distinto y es el amor que no es pero al que yo me aferro.
Ha sido un viaje distinto. Visitas a lugares no deseables, personas lejanas que tienes cerca pero sigues estando fuera de tu alcance. Vida. Muerte. Angustia. Tranquilidad. Sonrisas. Copos de nieve. Lluvia. Viento.
Ahora mi Ipod se quedo pasmado y lleva tres días sin funcionar. Mis fotos, mi trabajo de todo un año, todo está ahí. Me siento nuevamente angustiada...