sábado, 28 de marzo de 2009

PD

No te engañes: Vos no tuviste tanta paciencia como para ganar el maratón. Ni yo.

sábado, 21 de marzo de 2009

Carta 11

Hoy quisiera decirte que seas feliz, pero lo que realmente quiero es decirme a mí que quiero que seas feliz aunque no sea conmigo. Y sencillamente lo digo como rezo. Todas las noches sueño que hablamos en la playa, lo sueño así:
Yo con un vestido sin mangas, cuello "V", azul turquesa que termine en el vuelo blanco. Tú de beige, pantalones y blusa cuello redondo. Que nos sentamos en la arena sin mirarnos. César se va. Nosotras temblando de miedo. Imagino que me preguntas qué he hecho yo, si estoy bien, si encontré mi vida. Yo te cuestiono sobre tus padres, sobre tu hermana, si no te hace falta nada, si en verdad te gusta Maná o lo soñé. Silencio. Y miramos el mar, el cielo celeste y las estrellas. Son tantas, tantas estrellas que no podríamos contarlas sin dormir. Las estrellas; como aquellas en las que viajábamos cada noche para encontrarnos y hacer el amor. El amor, ¿dónde quedó? Nadie dice nada. Al mismo tiempo empezamos a hablar de lo que fuimos, de lo extrañas y cercanas…
Entonces, no termino. No logro terminar.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Carta 10: Mi "si te dijera"

Si te dijera que a estas alturas he sufrido lo mismo que he echo que sufras tú. Sí, el miedo, la tristeza, la nostalgía, la pena, la ansiedad. Si te dijera que vos fuiste todo, mi todo, que el mundo era mundo porque estabas tú; que la tierra era tierra porque pisabas en ella; que no tenía miedo a las alturas porque creí eras una estrella; que no me importaba quedarme en casa sólo para verte a la distancia. Si te dijera que deje a mis amigos porque tú eras cada uno de ellos en su mejor versión. Si te dijera que había días en que dudaba de mi belleza al verte a ti. Si te dijera que tuve miedo de perderte sin darme cuenta que entre más miedo, más me acercaba a alejarte. Si te dijera que callé algunas cosas por temor a que tú te sintieras menos, a que pensarás que no eras lo suficientemente buena para mí. Si te dijera que -sin que tú me lo solicitaras- yo deje de hacer cosas que eran parte de mí para darte sólo tiempo "completo". Si te dijera que he llorado días enteros por tu ausencia. Si te dijera que me culpe mil veces por vivir lejos, por estar tan cerca, por caminar a medias. Si te dijera que te admiré por la vida que llevas, que sentí que podría hacer lo mismo contigo a mi lado. Si te dijera que cuando nos alejamos pensé que no lo haría nunca y que era mejor así. Si te dijera que los pleitos me quebraban los hueso y que siempre; sí, siempre me culpé.
Si te dijera que ahora entiendo: fui presa de la violencia psicológica de pareja. Pero lo peor de todo: te hice presa de mi violencia.
Quizá la violencia que las dos creamos no fue tan intensa como otras, pero fue violencia. Y eso, ahora que lo pienso, es lo único que me hace alejarme de ti.

domingo, 15 de marzo de 2009

Carta 9

En todas las cartas que hay aquí para vos, nunca te dije "mi amor". Pero cada palabra, en cada vocal y consonante te dije que te amaba. Ha pasado cierto tiempo: estamos, tú y yo, separadas, más que nunca. Desde mayo que no somos "pareja", ya casi un año y terriblemente no termino por superarlo. Me da pena decirlo, pero quiero aferrarme hasta el último instante, pensar que vos me amas en lo recondito, aunque te lies con otra. Es más, me gusta pensar que esa otra no existe. Y aún con todo, sé: soy una mentirosa.
Acabe muy cansada, confundida y con el paso de los días las cosas se van aclarado; sigo pensando en ti los días de lluvia. Y no sabes cuánto me arrepiento de haber quemado tu pijama, tus cartas, tu pulsera, tus fotos. Cualquier excusa no justifica: estaba dolida y harta. Ahora echo de menos esas pocas palabras a computadora, esa postal, tu carita de niña.
Sí, sonrío. No hay nada mejor que mostrarle a quien sea que sigo sonriendo, que puedo hacerlo. Pero a veces, a ratos, todos los días, sigues aquí. Y yo espero no sé bien por qué.
Más que nunca, te quiero por partes.